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Dicen los que no lo conocen que no es un tren como los demás, que es un tren fantasma, que aparece y desaparece de las estaciones varias veces a la semana, cuando nadie mira. Nosotros discrepamos, como si conociéramos algo más allá del vagón del que formamos parte. Viajamos en él y, sin embargo, se nos hace cuesta arriba definirlo. Sí podemos asegurar con certeza que este tren es un tren caleidoscópico. Un tren sin origen ni destino. Un tren que podría ser la vida, si la vida fuera ir montado en un tren.


Convoy 89 (convoy89)

Apoyados los dos brazos sobre el borde del lavabo, Miguel dejaba que el agua saliera con fuerza del grifo.Volvió a hacer un cuenco con las manos que puso mecánicamente bajo el chorro y de nuevo hundió el rostro en ellas.Esto es una locura, un auténtico infierno. Ni en mis peores pesadillas hubiera pensado … ¡ja! ¿Pero qué es esto? “Ni en mis peores pesadillas” ¡¿Qué soy el protagonista de una mierda de película de sobremesa con diálogos cutres?!Me estoy volviendo paranoico. [...]
Como una ferralla perezosa, la máquina se ha puesto a rodar una vez más. Ahora el tren avanza a velocidad constante, como alegre de desgastar los raíles de la vía. El maquinista es un tipo con suerte, dijo el doctor. Sin ser enterrado en la nieve, la fiebre se lo hubiera llevado con ella hasta el abismo que dicen que hay al final de los mapas. Como un capitán Ahab rejuvenecido, asegura a voz en grito que si para cruzar la Estigia hiciera falta un tren en lugar de una barca, él sería [...]
Podría ser ya verano y la nieve derretirse. Podría ser que Elisa fuera Claire definitivamente. Podría ser que Asile fuera Erialc mirándose a un espejo. Podría ser que el tren se detuviera para siempre. Podría ser que los viajeros saltaran en marcha para enzarzarse con la primavera. Podría ser que no volvieran los fantasmas. Pudiera ser todo mucho más sencillo, natural, fluido como la nieve derretida. Definitivamente Claire. Definitivamente. 
Marta se arrodilla frente a la ventanilla con las piernas bien separadas, se pasa el pelo por delante para cubrirse los pechos y que no se los vean desde el exterior del tren, y apoya las manos contra el cristal. Ester se va deslizando hasta quedar tumbada boca arriba con la cabeza entre las piernas de Marta. Marta, desde encima, mira dulcemente a Ester y le dice:-Te deseo mucho pero aún te quiero muchísimo más.Ester le busca el puntito con la lengua y, al encontrárselo, se lo llena de [...]
Juan entró en el vagón como un remolino. Su infinita sonrisa en aquel rostro arrebatado evidenciaba un encuentro afortunado con la felicidad.—Tenías que haber bajado, Julia.—Estás empapado —advirtió la mujer de los juegos sin poder contener el contagio de la alegría de Juan—. Voy a buscarte ropa seca.—¿Qué has hecho? —preguntó Julia interesada.—Un muñeco de nieve. ¡Y una pelea de bolas! Y ángeles. ¿Tú sabes hacer ángeles en la nieve?—Sí. —Julia estira su cuello [...]
El hombre lleva una gorra gris, de visera, como las que usan los revisores de los trenes... Mi mente trabaja a marchas forzadas, tratando de ubicarme en el espacio y en el tiempo. ¿Estoy vivo? ¿Cómo es posible? Me vi, cayendo sobre las vías, justo cuando el tren asomaba del túnel...El hombre busca en mi pecho. Está tratando de desprender las correas del paracaídas. Miro alrededor, y poco a poco voy comprendiendo. El hombre es el revisor del tren. Ha retirado la lona azul del paracaídas, [...]
Antonieta se fue como vino… insensata, indispuesta, adentrada en su propia cárcel. Se fue como vino, habiendo descubierto que lo que más buscaba no habría de tenerlo jamás.El demonio estaba aburrido. Miraba a Camila de reojo, sin siquiera ganas de desnudarla en pensamientos. Se había acomodado la corbata y acomodado el pelo revuelto e ignoraba exitosamente el palabrerío de Camila que desde hacía buen rato se concentraba en las calamidades de quien no siente.- ¿Ahora a tí qué te [...]
La mujer de los juegos ha vuelto al vagón. Le pregunto que si ya han hablado con el padre de Juan y me dice que no con la cabeza. Sonríe. Está contenta.—¿Y Juan?Me dice que se ha quedado fuera jugando con otros niños. Si quiero, me puedo bajar con ellos, están haciendo un muñeco de nieve. Pero no quiero. Estoy enfadada con Juan por haber puesto triste a la mujer de los juegos. Bueno, ya no estoy enfadada porque ella está contenta.—No hay ningún teléfono cerca —me explica—. [...]
Marta y Ester están desnudas y llevan rato mirándose el cuerpo y acariciándoselo. Marta se da la vuelta y Ester le pasa la mano por la espalda. Luego Marta se pone a los pies de Ester y se los acaricia. Se están resarciendo de los días de racionamiento en que hasta las miradas y las voces se reprimían. Había sido idea de Marta:-Lo vamos a hacer como yo diga, sin emocionarnos mucho, sin gritar y sin movernos como locas. Cuantas más calorías ahorremos, mejor. Ah, y tú te quitas sólo la [...]
Sentado en una roca a unos metros del convoy, Adrián siente el viento y cómo éste le desordena el pelo. Siente el sol que calienta su rostro y todo su cuerpo. Siente el frío vigorizante que eriza el vello de sus brazos descubiertos. Pero nadie sería capaz de apreciar ninguno de estos detalles.El convoy paró hace unos minutos y, siguiendo las indicaciones del médico, el maquinista reposa tumbado en la nieve, por fin tranquilo, libre de espasmos. Mientras, algunos pasajeros se han acercado [...]
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