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Convoy 89

(convoy89)

Dicen los que no lo conocen que no es un tren como los demás, que es un tren fantasma, que aparece y desaparece de las estaciones varias veces a la semana, cuando nadie mira. Nosotros discrepamos, como si conociéramos algo más allá del vagón del que formamos parte. Viajamos en él y, sin embargo, se nos hace cuesta arriba definirlo. Sí podemos asegurar con certeza que este tren es un tren caleidoscópico. Un tren sin origen ni destino. Un tren que podría ser la vida, si la vida fuera ir montado en un tren.

Sube al Convoy 89

–Verá –la niña buscaba las palabras con mucho cuidado–, me gustaría mucho que me dijese el suyo, su nombre. Ya sabe, para estar en igualdad de condiciones.La mujer sonrió y volvió las manos hacia arriba de modo que la niña pudiera ver sus palmas llenas de líneas marcadas como surcos.–Tú ya sabes lo que ocurre cuando yo abro los ojos. Sin embargo yo no sé qué has escondido debajo de tu asiento, sólo conozco tu nombre. Creo que en realidad me llevas ventaja.Los pies de la [...]
Hacía días que Marta y Ester añoraban la rutina de sentarse frente a frente en el vagón restaurante y prepararse las tostadas la una a la otra. Pero ahora ya ha acabado el racionamiento y se han comido las dos sus tostadas, la una de mantequilla y la otra de mermelada. Se están mirando las dos cogidas de la mano y, de repente, Ester empieza a preparar otra tostada de mermelada. Entonces Marta dice:-Pero si ya nos hemos comido dos.-Hoy necesitamos comer muchas calorías porque, con los [...]
Estoy enfadada o enfadado, no sé. El sexo es para débiles. El caso es que llevo horas encerrado en el aseo del tren para evitar las miradas de los asientos vacíos, sé que por un motivo u otro no les caigo bien. Hoy no estoy de humor, sólo pienso en salir y dislocar esos cuellos anónimos mientras duermen, qué gran idea, después podría retocarlos a mi gusto, tengo el material suficiente, es más, sólo tengo pinturas en la maleta. Que magnifica idea, ¡esculturas orgánicas!, seguro así [...]
Estamos todos callados desde que Juan ha dicho lo de su padre. Ni bosque blanco ni nada. Comer y callar, eso es lo que hemos hecho. Hasta le hemos dado las gracias muy bajito al revisor cuando nos ha dado las galletas.Juan es tonto, no sé por qué se tiene que acordar ahora de su padre. Con lo bien que lo estábamos pasando. Yo me acuerdo de mi madre, pero no quiero llamarla. Y al tío Carlos menos. Juan es tonto.—¿De verdad quieres llamar a tu padre? —La mujer de los juegos al fin [...]
Todo es azul. Un azul tenue, apenas iluminado. No veo nada más, pero me siento protegido. Estoy dentro de una cálida burbuja azul.Estoy muerto. ¿Esta es la muerte? Tengo un fuerte dolor en la nuca. El estridente pitido de la locomotora resuena desde el centro de mi cabeza y el dolor se multiplica...¿Pitido? ¿Es lo que escucho? Y el traqueteo... ¿Cómo puedo oírlo, si estoy muerto? Quiero quedarme en este azul...Pero el azul desaparece de golpe. Y veo un rostro que se inclina sobre mí, [...]
He ayudado a la camarera y al doctor a bajar al maquinista y enterrarlo en la nieve. Algunos pasajeros han ido a ayudar al revisor en la búsqueda de comida. Otros han bajado a estirar las piernas, como si el eterno viaje fuese en un autobús de escuela.El maquinista se ha dormido. Necesitaba descansar, el hombre. Mientras el doctor se ha quedado controlando cómo le baja la fiebre, la camarera y yo hemos podido hablar. Me ha dicho que se llamaba Claire y yo le he respondido que la llamaré [...]
Por desgracia hemos parado en un páramo. El doctor y la camarera han bajado al maquinista y lo han enterrado en la nieve, para que le baje la fiebre.Yo he ido a la única edificación a la vista, una granja cercana, para ver qué encontraba. Era de esperar que estuviera abandonada, pero no ha dejado de sorprenderme encontrar toda esta cantidad de latas y frascos de conservas. Los habitantes de la granja pensaron que sobrevivirían con todas esas existencias, claro, pero no había ni rastro de [...]
El hombre se movía con sigilo, iba por el pasillo mirando en uno y otro departamento, como si buscara a alguien. Vestía una gabardina clara que le llegaba casi a los pies, con las solapas subidas hasta las orejas, dejando a la vista su pelo rubio y ralo. Llevaba las manos metidas en los bolsillos; en uno de ellos se marcaba un bulto que bien podría ser la culata de una pistola. Cuando entró en el vagón 43, ella se puso de pie y le dijo, muy enfadada, que aquel era un lugar privado y estaba [...]
—Yo quiero un escalope.—No nos queda carne.—Entonces una chuletas.—He dicho que no nos queda carne. Nada de carne.—Es muy pequeña. —La mujer de los juegos acusaba con la mirada a la camarera—. Dígame qué tiene y que elijan.—Coliflor y patatas.—¿Fritas? —A Julia se le iluminaron los ojos.—La coliflor no, hervida. Las patatas como quieras.La mujer de los juegos volvió a mirar a la camarera. Ésta entendió la pregunta.—Hasta que no paremos no podremos repostar, la [...]




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